Ubicada en el norte de Tenerife, la bodega La Bardona es un proyecto personal del enólogo Pablo Matallana, fiel a la elaboración de vinos que expresan la pureza del terruño volcánico. Aunque trabaja con viñedos en distintas zonas de la isla, su labor destaca por el rescate de parcelas históricas, especialmente en el Valle de la Orotava, donde aplica una viticultura de mínima intervención. El proyecto se caracteriza por un enfoque artesanal, produciendo cantidades muy limitadas que buscan reflejar la identidad de las variedades autóctonas y la singularidad de los suelos de la zona.
Su vino La Bardona Viñas Trenzadas es un homenaje al sistema de conducción tradicional del Valle de la Orotava, el cordón trenzado. El tinto es de Listán Negro cultivado a unos 700 metros de altitud en la zona de Pinolere, resultando en un vino fresco, elegante y con una marcada personalidad atlántica. La fermentación se realiza de manera semicarbónica en barricas usadas de roble francés de 228 litros, siguiendo un estilo de infusión que preserva la pureza de la fruta. Tras la fermentación, el vino reposa en las mismas barricas, permitiendo una integración armoniosa de sus componentes. Se embotella sin clarificar ni filtrar, con una mínima adición de sulfuroso, respetando al máximo su carácter natural.